Viajes, lenguas y cultura por Abel Pérez

Octavio Pineda lo ha resumido perfectamente. También lo hicieron El País, el Mundo y una larga lista de diarios. Yo aún ando recuperándome del susto. Hace más de una semana que intento sentarme a explicar lo que ha pasado. La información ya la tenéis en los periódicos. Me voy a permitir en esta ocasión ser un poco vehemente, al fin y al cabo se trata de mi vida.

El día 26 de abril anunciaron que cancelaban la convocatoria 2012/1013 de lectorados AECID para profesores de español que habían abierto dos meses antes y publicado en el BOE. Con los procesos de selección empezados, las universidades de destino esperando noticias y los solicitantes expectantes, nos arrojaron esta noticia como una bomba. Antes de que me avisaran de la embajada sobre la mala noticia, ya se había publicado en el BOE la lista de puestos que se habían suprimido del programa. El mío estaba entre ellos.

El gobierno decidió terminar con treinta años de cooperación al desarrollo y cultural. En febrero suprimieron más de cuarenta puestos. De los 211 que quedaban, en abril terminaron con otros 196. Claro, si no vacilaron en recortar 10.000 millones en educación y sanidad, tampoco van a vacilar en recortar 4 millones en profesores en el extranjero. No son conscientes de la mala imagen que eso genera, y de que con este movimiento pierden más de lo que ganan. No se dan cuenta de que para bien o para mal, las embajadas, los gestores culturales y los profesores que ellos envían al extranjero somos altavoces de lo que ocurre en casa.

Venimos a un país a mostrar las maravillas de nuestra lengua y nuestra cultura en países donde esa información no siempre es accesible de primera mano. La mayoría de los países donde envían lectores no pueden permitirse un profesor nativo así como así. Es por esto que, gracias a los lectorados, el español se convertía para esos países en un puente hacia otras realidades, hacia unas relaciones más fluidas de intercambio cultural y cooperación al desarrollo.

Si nos recortan, si nos suprimen, nos convierten en vivo ejemplo de aquello que quieren evitar: ser imagen de país inseguro, poco fiable, que malgasta en frivolidades mientras deja plantados a muchos países que necesitan esa ayuda. Irónicamente se han mantenido 16 puestos en países como China, Brasil, Estados Unidos o Canadá. Tampoco está claro si el año que viene seguirán con el programa.

Y después de dos semanas, como si no hubiera pasado nada, se vuelve a publicar por enésima vez un artículo panfletario sobre el poderío del español en el mundo, lo brillante que es el futuro de este idioma y la importante labor que están llevando a cabo los docentes en el extranjero. No falta la intervención de García de la Concha, actual director del Instituto Cervantes, diciendo que “si se abrieran 50 centros más en Estados Unidos se llenarían.”. Este artículo y estos comentarios me resultan tan lejanos que parece que  me estuvieran hablando de un universo paralelo. Si abrieran un centro en Pretoria también se llenaría. Si abrieran otro en Ciudad del Cabo, en Johannesburgo, en Maputo o en muchos otros lugares donde la AECID tenía representación, se llenarían igualmente. Pero la falta de estrategia, que también forma parte de la famosa Marca España, hace que no puedan ni quieran ver más allá.

Aquí es donde termina la reflexión y empieza el cabreo. Así que lo dejo y me preparo para organizar mi rabia y enfocarla a luchar para que estas situaciones tan injustas se conozcan y se reconozcan.

Buenas noches.

Sin título

Las víctimas se cuentan por decenas. De 211 han sobrevivido 16. Los otros andan por el suelo, medio mutilados, sangrantes. Los que tengan suerte serán rescatados por algún alma caritativa. Los demás perecerán. Fin.

Actividad 1. Escribe un título para esta historia.

Actividad 2. Inventa un contexto. ¿Dónde están las víctimas? ¿Quiénes son? ¿Cómo imaginas la escena?

Actividad 3.  Escribe un final alternativo a esta historia.

Fecha límite de entrega: 31 de diciembre de 2012

 

 

 

 

 

 

Hoy en la Universidad de Pretoria ocurría esto. Los estudiantes de periodismo reivindicaban la libertad de prensa. A mis amigos periodistas: ¡Feliz día! Y que no nos falte la palabra.

Por suerte, la mayoría de los que nacimos en los 80 tuvimos una infancia relativamente feliz. Es por eso que podemos permitirnos el lujo de echar de menos lo que antes era un derecho: nuestras ilusiones y sueños. Ahora ya no hay tiempo para eso. Solo tenemos tiempo para buscar nuestro final feliz. Bueno, más bien para ser felices mientras buscamos un futuro, que no un final.

“Mi nombre es Benjamín Villegas y nací en un pequeño pueblo del extrarradio de Barcelona. Paolo Rossi era el mejor futbolista del mundo, Mayra Gómez kemp la estrella de la televisión, y este el mayor representante del poder mundial. Hoy Leo Messi es el mejor futbolista del mundo, esta es la estrella de la televisión y este el mayor representante del poder mundial. Este es el hombre que me prometieron que sería. Y este el que soy. Y pertenezco a la Generación Perdida.

Nací en el seno de una familia trabajadora, una pareja formada por una pareja, hijos de inmigrantes andaluces que buscaron un futuro mejor en los años sesenta. Mi padre era un joven pastelero aficionado a los comics de Marvel y mi madre una guapa administrativa con una miopía simple de dos dioptrías.

Cuando éramos unos críos nuestra vida giraba alrededor de las canicas, los trompos, el quién es quién, los bollicaos, en definitiva: cientos de productos que nadie catalogó como tóxicos, peligrosos o insalubres. Nos pasábamos el día viendo Espinete, Lassie, el Equipo A, Mc Giver y un montón de programas y pelis que nos hicieron crecer confiando en que no importaba lo feas que se pusieran las cosas, al final todo saldría bien. Tendríamos nuestro final feliz. Nos hicieron creer que formábamos parte de la generación mejor preparada.

Éramos la élite y seríamos invencibles. Solo teníamos que soplar las velas cada año, desear cualquier cosa, licenciarnos, ser honestos, y encontrar nuestra media naranja con un beso mágico. Nos casaríamos a los 25 y tendríamos un perro dos hijos una casa dos coches un chalet y seríamos felices y comeríamos perdices. Hicimos caso. Soplamos las velas cada año. Deseamos cualquier cosa, estudiamos mucho licenciamos fuimos honestos y la respuesta fue un montón de mierda como la LOGSE, Bolonia, la burbuja inmobiliaria, el trabajo precario, las ETT, la corrupción, los trabajos precarios, la clase política y ni rastro de las perdices. Somos la única generación que tiene que lidiar con tres crisis: la de los 30 la económica y la de valores.

Nos inculcaron que robar engañar y mentir no nos traería nada bueno. Y una mierda existe una lista  incontable de chorizos y mentirosos a los que no les va nada mal. Nosotros solo queríamos cumplir nuestros sueños y llegar a ser astronautas periodistas deportistas médicos presentadores actores  o como hice yo, soñamos ser músicos y hacer discos.

Fui un estudiante modelo. Empecé a compaginar los estudios y el trabajo y los estudios a los diecisiete. Y ahora me veo a las puertas del desempleo. Sin chalets, sin los dos coches sin la casa sin hijos y sin perro, bueno, el perro sí. Esta es la historia de la generación perdida. Una generación que se quisieron saltar, pero que seguirá buscando su final feliz.”

El vídeo pertenece al grupo Intelectual Lavodrama.

Hlokoloza!!!

Más Kwaito: ritmo Hlokoloza. Impempe (significa “silbar” en Xhosa) es un tema de Dj. Soul T, Dj. Cleo y los Teddy Bears. En la entrada del súper me encontré a una chica cantando esto. Ahora veo de qué va esto. ¡Para darlo todo e ir pillando el ritmo cuando vengáis a verme!

En step hoy he descubierto a DJ Cleo con su “Do It Again”. No lo sabía, pero ya lo conocía y lo había bailado. Es el Kwaito, un género musical creado en Johannesburgo, una mezcla de house y ritmos africanos. Os dejo “Do it again”, el de la clase de step:

¿Cómo es el día a día en Sudáfrica? Esta es una pregunta que llevo mucho tiempo queriendo contestar. Cuanto más tiempo pasa más difícil es responder a esta pregunta. Si nos fijamos en la superficie, solo vemos los tópicos. Esta habría sido mi respuesta a la semana de llegar: 

Johannesburgo desde la terraza del 12 Decades Art Hotel

“Hace muy buen tiempo, los paisajes son espectaculares, la comida es muy buena y la gente es muy hospitalaria. Pero por otro lado hay muchas diferencias sociales, la tasa de criminalidad es de las más altas del mundo y arrastran unos problemas de su pasado de segregación difíciles de solucionar.”

En la terraza del 12 Decades Art Hotel en Johannesburgo

Me preguntas lo mismo ahora, a los cuatro meses de llegar y me resulta complicadísimo explicar cómo es el día a día en Sudáfrica. Se resume en dos palabras que ya explicaré en posts sucesivos:

AMO SUDÁFRICA

Atardecer de Pretoria desde el edificio de Humanidades

 

Así se titula un libro de George Lakoff sobre lenguaje y debate político. Si se os dice que no penséis en un elefante, inevitablemente, pensáis en un elefante. Utiliza Lakoff esta metafora para explicar su teoría de los marcos de referencia, estructuras cognitivas que explican nuestra forma de ver el mundo. Según el autor, si pensáis en el elefante, entráis en el marco de referencia del lenguaje que utiliza quien, de hecho, quiere que penséis en un elefante, y entonces estáis perdidos. Lakoff se refería al elefante que es símbolo del Partido Republicano. ¿Es posible que solo al leer el título de mi artículo, os han venido a la cabeza los republicanos estadounidenses y su discurso político? En España tenemos nuestros propios elefantes.

Sin querer hacer una asociación fácil de ideas, mucho me temo que algo parecido ha pasado esta semana con la excursión del rey. Hemos entrado en el marco de referencia de la caza del elefante, que sin ser un tema superficial, se ha convertido en el principal tema de discusión de la semana. Y hemos entrado en este discurso: el de la caza de animales, la familia real y lo legales/lícitas que son ambas costumbres. ¿Estamos perdidos?

Los diarios de hoy abren con la noticia del rey pidiendo disculpas por su viaje a Botsuana; bueno, por la caza de elefantes; bueno, por los gastos que realiza a costa de los españoles en mitad de la crisis; bueno, por haber tenido a los periodistas esperando tantos días; bueno, por todo a la vez. Como bien dice Ana Pastor, “el vídeo hay que verlo”. Cuando lo ves te planteas si debes darle al rey un caramelito para que se le pase el disgusto. Y al final esa es la imagen que se nos queda grabada. No pienses en un elefante.

Acabas preguntándote cuándo va la familia real a adoptar una actitud responsable y madura. Da la sensación de que está sobreprotegida por el gobierno (que digan lo que digan resulta extraño que no conocieran los planes del monarca así como los gastos que sus vacaciones provocarían) y por muchos medios. Así ocurre, que se infantilizan y protagonizan situaciones como la que ocupa los diarios de hoy. No pienses en un elefante.

Sí, ya sabemos que su carácter de “realeza” les dota de ciertos algodones para acolchar su vida,  pero ¿hasta cuando van a abusar de nuestra paciencia, como diría Cicerón? Te enteras de que el nieto se dispara en el pie, de que el yerno estafaba a todos, ahora el patriarca del clan pone en vergüenza relativa a la familia ante su país. Llega un punto en el que piensas que esta familia vive en otra realidad, o quizá no se han adaptado a la realidad del año 2012. No pienses en un elefante.

No pienses en un elefante. Este un post no lo he creado para discutir o posicionarme sobre la existencia de  la Familia Real. No es un toque de atención a una institución que representa a este país, que recibe mucho dinero por hacerlo y que últimamente sale demasiado en la prensa y no precisamente haciendo promoción de lo bueno que ofrece su país. Eso sí, mientras estamos pensando en ese elefante, seguimos perdiendo terreno en el discurso de otro marco de referencia, con su propio espacio simbólico y sus metáforas: Los recortes. 

Y ahora, NO PIENSES EN LOS RECORTES.

Microcuentos

Cuando despertó,el dinosaurio todavía estaba allí.

Augusto Monterroso

 

For sale: baby shoes, never worn.

Ernest Hemingway

 

Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro. Poli Délano

El lunes sueña con la cita. El martes se entusiasma pensando en que se acerca. El miércoles empieza el nerviosismo. El jueves es todo preparativos, revisa su vesutario, pide turno en la peluquería. El viernes lo soporta como puede. El sábado, por fin, sale a la calle con el corazón rebosante. Durante toda la mañana del domingo llora sin consuelo. Cuando nota que vuelve a soñar, ya ese lunes y hay trabajo. Andrés Neuman

Había perdido en la guerra brazos y piernas. Y allí estaba, colocado dentro de una bolsa con solo la cabeza fuera. Los del hospital para veteranos se compadecían mientras él, en su bolsa, pendía del techo y oscilaba como un péndulo medidor de tragedias. Pidió que lo declarasen muerto y su familia recibió, un mal día, el telegrama del Army: Sargento James Tracy, Vietnam, murió en combate.

La madre lloró amargamente y pensó para sí: “hubiera yo preferido parirlo sin brazos ni piernas; así jamás habría tenido que ir a un campo de batalla”. Marcio Veloz Maggiolo

 ¿TE ATREVES A ESCRIBIR UN MICROCUENTO?

Sé que he estado ausente últimamente. Ocurre que el tiempo a veces me atropella. Como el conejo de Alicia, voy huyendo de las horas.  Lo ideal sería pasar el día tomando el té y celebrando mi no-cumpleaños. Como no tengo tiempo, prefiero celebrar este comienzo de semana con una taza de café así, de buena mañana. Buenos días.

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