Viajes, lenguas y cultura por Abel Pérez

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Cameron y Sithole

La semana pasada encontramos la noticia de que el presidente de Gambia Yahya Jammed prohibía a los homosexuales pisar su territorio contundentemente: “si te pillan te arrepentirás de haber nacido”. Lamentablemente no hace falta estar en Uganda o en Gambia para encontrar esta actitud. En Sudáfrica, hasta ahora escaparate del progreso en África Subsahariana, sigue habiendo casos de persecuciones y violaciones correctivas. Esta misma semana también han decidido terminar con la maniefestación del Orgullo Gay de Johannesburgo. Es cierto que estaba organizada por la élite pero también es verdad que allí se congregaba todo tipo de gente y era un punto de visibilidad que se acaba de perder. En medio de esta cadena de noticias que desfavorecen al colectivo LGTBI (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales), aparece hoy la noticia del matrimonio entre Cámeron (de la etnia setswana) y Sithole (de la etnia zulú). Criticados por muchos pero acompañados por su familia y amigos celebraron su enlace histórico convirtiéndose en el primer matrimonio gay de tradición africana.

Con el BOE en la mano

Octavio Pineda lo ha resumido perfectamente. También lo hicieron El País, el Mundo y una larga lista de diarios. Yo aún ando recuperándome del susto. Hace más de una semana que intento sentarme a explicar lo que ha pasado. La información ya la tenéis en los periódicos. Me voy a permitir en esta ocasión ser un poco vehemente, al fin y al cabo se trata de mi vida.

El día 26 de abril anunciaron que cancelaban la convocatoria 2012/1013 de lectorados AECID para profesores de español que habían abierto dos meses antes y publicado en el BOE. Con los procesos de selección empezados, las universidades de destino esperando noticias y los solicitantes expectantes, nos arrojaron esta noticia como una bomba. Antes de que me avisaran de la embajada sobre la mala noticia, ya se había publicado en el BOE la lista de puestos que se habían suprimido del programa. El mío estaba entre ellos.

El gobierno decidió terminar con treinta años de cooperación al desarrollo y cultural. En febrero suprimieron más de cuarenta puestos. De los 211 que quedaban, en abril terminaron con otros 196. Claro, si no vacilaron en recortar 10.000 millones en educación y sanidad, tampoco van a vacilar en recortar 4 millones en profesores en el extranjero. No son conscientes de la mala imagen que eso genera, y de que con este movimiento pierden más de lo que ganan. No se dan cuenta de que para bien o para mal, las embajadas, los gestores culturales y los profesores que ellos envían al extranjero somos altavoces de lo que ocurre en casa.

Venimos a un país a mostrar las maravillas de nuestra lengua y nuestra cultura en países donde esa información no siempre es accesible de primera mano. La mayoría de los países donde envían lectores no pueden permitirse un profesor nativo así como así. Es por esto que, gracias a los lectorados, el español se convertía para esos países en un puente hacia otras realidades, hacia unas relaciones más fluidas de intercambio cultural y cooperación al desarrollo.

Si nos recortan, si nos suprimen, nos convierten en vivo ejemplo de aquello que quieren evitar: ser imagen de país inseguro, poco fiable, que malgasta en frivolidades mientras deja plantados a muchos países que necesitan esa ayuda. Irónicamente se han mantenido 16 puestos en países como China, Brasil, Estados Unidos o Canadá. Tampoco está claro si el año que viene seguirán con el programa.

Y después de dos semanas, como si no hubiera pasado nada, se vuelve a publicar por enésima vez un artículo panfletario sobre el poderío del español en el mundo, lo brillante que es el futuro de este idioma y la importante labor que están llevando a cabo los docentes en el extranjero. No falta la intervención de García de la Concha, actual director del Instituto Cervantes, diciendo que “si se abrieran 50 centros más en Estados Unidos se llenarían.”. Este artículo y estos comentarios me resultan tan lejanos que parece que  me estuvieran hablando de un universo paralelo. Si abrieran un centro en Pretoria también se llenaría. Si abrieran otro en Ciudad del Cabo, en Johannesburgo, en Maputo o en muchos otros lugares donde la AECID tenía representación, se llenarían igualmente. Pero la falta de estrategia, que también forma parte de la famosa Marca España, hace que no puedan ni quieran ver más allá.

Aquí es donde termina la reflexión y empieza el cabreo. Así que lo dejo y me preparo para organizar mi rabia y enfocarla a luchar para que estas situaciones tan injustas se conozcan y se reconozcan.

Buenas noches.

En dos palabras

¿Cómo es el día a día en Sudáfrica? Esta es una pregunta que llevo mucho tiempo queriendo contestar. Cuanto más tiempo pasa más difícil es responder a esta pregunta. Si nos fijamos en la superficie, solo vemos los tópicos. Esta habría sido mi respuesta a la semana de llegar: 

Johannesburgo desde la terraza del 12 Decades Art Hotel

“Hace muy buen tiempo, los paisajes son espectaculares, la comida es muy buena y la gente es muy hospitalaria. Pero por otro lado hay muchas diferencias sociales, la tasa de criminalidad es de las más altas del mundo y arrastran unos problemas de su pasado de segregación difíciles de solucionar.”

En la terraza del 12 Decades Art Hotel en Johannesburgo

Me preguntas lo mismo ahora, a los cuatro meses de llegar y me resulta complicadísimo explicar cómo es el día a día en Sudáfrica. Se resume en dos palabras que ya explicaré en posts sucesivos:

AMO SUDÁFRICA

Atardecer de Pretoria desde el edificio de Humanidades

 

Thunderstorm

Explosiones, latigazos y juegos de luces anuncian la llegada atronadora de la lluvia. Como tambores de guerra te avisan de su llegada. Cuando te asomas, la ves tan nítida que casi la puedes tocar. Acostumbrado a la tradición occidental que la relaciona con la tristeza y el lamento, intentas ponerte en situación.

Te preparas para realizar un ejercicio de reflexiones melancólicas. ¡No te da tiempo! Después de diez minutos muestra su presencia arrolladora la tormenta imponente, voluptuosa, imparable y enérgica. Como una danza irracional, cambia de dirección, se suaviza o se acentúa al ritmo de tambores hipnóticos. 

Nada de apaciguar y adormecer el ánimo: lo excita y lo refresca. Quieres reír, gritar y saltar. Cuenta atrás: veinte minutos y dos opciones. La primera, cobijarte y cerrar los ojos. La segunda, dejarte llevar y, ¿por qué no? bailar con ella.

Person

Una vez que llegas a vivir a un país lo primero que debes hacer es formalizar tu situación y adaptarte al sistema en que viven lo antes posible. Aquí, por ejemplo para entrar y salir de la universidad, tener acceso a tu ordenador y a Internet, para entrar en la biblioteca, hace falta un número personal y una clave. Tu número y tu clave se materializan en una tarjeta. Si no tienes tu personnel ID eres un indocumentado.

Hasta que conseguí mi Personnel ID mostraba mi carnet de identidad español como el que muestra un billete de lotería sin saber si tiene valor o es un trozo de material que ocupa espacio en tu bolsillo. Lo miran con curiosidad y te preguntan:

-¿Qué es esto? No es un Personnel ID

-No, es mi carnet de identidad de España.

- Ah, ¿sí? Abel Pérez Abad. Señor Abad. Necesita hacerse una tarjeta de aquí para poder entrar.

-Mi apellido no es Abad solo, también es Pérez.

-¿Tienes un apellido de dos palabras?

-En España tenemos dos apellidos, uno por el padre y otro por la madre.

- ¡Qué buena idea! Así no se pierden los apellidos.

-Sí, además puedes cambiar el orden.

-¿Entonces, “Pérez” no es tu middle name?

- No, me llamo Abel.

-Yo soy Joseph, encantado.

-Igualmente. 

- Ah, eres de Madrid. Lo pone aquí… ¿y estas dos palabras?

- Sí, es el nombre de mis padres.

- ¿También pone eso en tu ID? Jajaja ahora ya podemos ser amigos ¿Y dónde vas ahora?

-Estoy buscando piso.

-Bueno, que tengas suerte. Primero hazte la tarjeta, porque si no no puedes pasar. Necesitas el ID para ser…

- A person. De acuerdo. ¡Hablamos pronto, Joseph!

- Hablamos pronto, ¡Pérez! – sonrisa de medio lado- ¡Abel!

Es posible, es impresionante

Siguiendo mi recorrido en YouTube, hoy he buscado “Adverts in South Africa” (anuncios en Sudáfrica). Al poner estos parámetros, el primer vídeo que aparece es un vídeo de promoción de la oficina de turismo: mezcla la naturaleza más salvaje con las ciudades más cosmopolitas y multiculturales.

Durante el anuncio suenan las siguientes palabras:

Hacia arriba, 550 caminos

1000 metros sobre 2 océanos.

Hacia abajo, 1 billón de escalofríos.

15 tambores atronadores.

El espíritu de 100.000 guerreros.

120 latidos de corazón por minuto.

2 millones de hectáreas salvajes.

0 barreras.

A 1 tiro de piedra del auténtico Rey León.

7 puestas de sol espectaculares.

De un país, me llevo 1000 recuerdos.

SUDÁFRICA. ES POSIBLE. http://www.southafrica.net

¿Cómo suena el pop en Sudáfrica?

Calentando motores para mi estancia en Sudáfrica, he buscado un poco de música sudafricana. Parece que voy a tener mucho que escribir sobre esto. En youtube lo primero que aparece es, después del Waka-Waka de Shakira, la canción de Bisbal para el mundial y el South African National Anthem.

Después he buscado algo de música comercial actual y la verdad  es que suena muy bien. De todas las que aparecen en este recopilatorio me ha enganchado la canción de Monique, Liana May & Jay y Hi-5.

En una tendencia más étnica, me quedo una canción bellísima que se llama Shosholoza. Un estilo totalmente diferente de música.

Me voy a Sudáfrica

- Me voy a Sudáfrica.

- ¿A Sudáfrica? ¿Ya estamos? Si es que os creéis  que ahí fuera atan a los perros con longaniza.

- No, mamá, esto es lo que siempre he querido.

- Sí, pero otras veces te has ido y también has vuelto, y después a buscar otra vez trabajo.

- Y algún  día volveré de nuevo. Además, tendré más ideas nuevas y habré aprendido más cosas.

- Tú lo que tienes que hacer es a preparar unas oposiciones, conseguir un buen sueldo y después ya disfrutarás de vacaciones y te irás a recorrer el mundo.

- Quizá algún día. Ahora no es el momento. Necesito ver más cosas y aprender más antes de tener un trabajo para toda la vida. Además me gusta el trabajo que tengo ahora. ¡Qué manía con las oposiciones! Si ni siquiera se sabe cuándo van a salir.

- Como si no fuera suficiente con lo que hay que ver aquí. Siempre buscando fuera como si aquí no hubiera nada. Ya te digo que allí no atan los perros con longaniza.

- Y dale con el perro y la longaniza. Me encanta mi país, mi ciudad, mis amigos y mi trabajo. No me voy huyendo de nada. Me voy porque la sed de conocer, de aprender y compartir puede conmigo. ¿No lo entiendes?

- Yo lo único que entiendo es que tienes aquí todo lo que necesitas para ser feliz y prefieres irte por ahí a que te pase cualquier cosa. Te vamos a echar de menos.

- Mamá, os quiero mucho. Ya tengo treinta años.

- Y nosotros a ti. Es que eres nuestro hijo y siempre lo serás.

- Dentro de nada estoy de vuelta.

Y así empieza una nueva etapa. Es un homenaje a mis padres, por apoyarme sin entenderme, ciegamente.

Me estoy leyendo esto

“Many Africans ask themselves: why did we allow ourselves to be deceived? Why weren´t  we able to unite? The answer lies in some colonial teaching: you knew nothing and were ignorant. You were not mature enough to take responsibility. They were taught to sit open-mouthed and obey instead of questioning and thinking, then told they were backward. The greatest damage, Julius Nyerere says, one can do to people is to make it ashamed of its origins. Internal oppression dissolves far later than external.”

Peter Wästberg.Assignments in Africa. Reflections, descriptions, guesses (1976)

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